Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

Nos concentramos ante la Catedral para evitar el despilfarro de 1 millón de euros que necesitamos para la gente

La concentración de este sábado ante la Catedral de Valladolid, convocada por diversos colectivos entre los que está Izquierda Unida, ha sido el primer paso para evitar que el despilfarro siga dificultando las políticas sociales que necesita la gente de Valladolid. Entre el Ayuntamiento de Valladolid y la Junta de Castilla y León se gastarán, si no lo evitamos, un millón de euros, 166 millones de las antiguas pesetas, para construir un ascensor a la única torre que tiene la Catedral herreriana de Valladolid mientras ambas Administraciones quitan los recursos necesarios para mantener los programas sociales que verdaderamente necesita la gente. El Arzobispado ha declarado que estaría dispuesto a aplazar la obra, pero el Alcalde del PP se ha empecinado en construir esta infraestructura por encima de la opinión de los vecinos y vecinas de Valladolid que ya han empezado a expresar su oposición en la calle.

El Grupo Municipal de IU de Valladolid ha propuesto que ese dinero, entre el que está una aportación de la Asociación de Amigos de la Catedral, se destine a tres escuelas taller que den empleo y formación a cerca de 50 jóvenes en paro de la ciudad. Sin embargo el Ayuntamiento ha declarado que las obras comenzarán en breve y ha evitado escuchar a los colectivos que se han opuesto a este despropósito, Izquierda Unida, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valladolid, Ecologistas en Acción, Parad@s en Movimiento Sodepaz-Balamil y el colectivo Ramalazo.

El sábado, 15 de febrero, más de 500 personas clamaron ante la Catedral para que se  abandone este proyecto que consideramos un tremendo despropósito y una cabezonería del señor Alcalde de Valladolid. Tras una gran pancarta en la que se podía leer “El dinero público para las prioridades sociales” los presentes gritaron consignas a favor de destinar ese presupuesto a otras prioridades sociales. El manifiesto que leyó Carmen Argüello, de la Asociación Vecinal Rondilla, señaló que esta obra no se puede hacer “en nombre de la cultura ni del patrimonio” como argumenta el Ayuntamiento y que tampoco se puede hacer “con nuestro, silencio, con nuestro consentimiento, con nuestro dinero”. Poe eso, el sábado la ciudadanía consciente de Valladolid salió a la calle a decir que el empeño del Ayuntamiento es “un insulto”, “una frivolidad” política en unos tiempos demasiado duros para soportarla sin protestar.

En la concentración se hizo también referencia a la lucha vecinal de Gamonal, igualmente contra una decisión arbitraria de un Gobierno municipal del PP, y se pidió reiteradamente la dimisión del Alcalde Francisco Javier León de la Riva. “El ascensor será tu perdición” corearon los presentes en referencia a la primera autoridad vallisoletana que está actualmente procesado por desobediencia en el caso de los áticos del edificio en el que tiene su vivienda.

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