Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

Crónica del debate sobre el futuro del empleo en Valladolid

El martes 7 de febrero tuvo lugar –en la sede de IU y en el marco de la actividad Metiéndonos en Jardines- un debate centrado en el  empleo. Queríamos conocer el punto de vista de un sindicalista sobre la realidad laboral de nuestra región y especialmente de la ciudad de Valladolid. Para ese propósito se invitó a Carlos Castedo, secretario de Estudios y responsable del Servicio Jurídico Regional de CCOO de Castilla y León. Otro objetivo de esa sesión era conocer el trabajo del grupo de empleo de Valladolid Toma la Palabra (VTLP). Para ello se contó con la presencia de Carmen Duce, compañera de IU que participa activamente en el mencionado grupo.



Desde la llegada de Mariano Rajoy al gobierno (el 21 de diciembre de 2011) el desempleo ha disminuido en algo más de un millón de personas. Lo que podría parecer una buena noticia encubre, en realidad, una situación altamente preocupante, a saber: esa disminución del paro no se debe tanto a la creación neta de empleo como a la expulsión del mundo laboral de 700.000 trabajadores/as. De hecho, la población ocupada durante el periodo que va desde diciembre de 2011 hasta diciembre de 2016 apenas ha crecido en 355.000 personas.  Por tanto, no ha sido la creación neta de empleo lo que ha hecho bajar el paro, sino el desánimo de quien desiste de la búsqueda ante las pocas o nulas oportunidades que se le ofrecen (dejando de formar parte de la población activa) o el recurso a la emigración al extranjero para encontrar en otros países lo que se les niega en el nuestro.

Pero no sólo ha sido claramente insuficiente la generación de empleo durante este periodo. Más preocupante ha sido la pérdida de calidad. El poco empleo creado ha venido marcado por la precariedad. Carlos Castedo mostró los datos de la región que confirman el asentamiento de la temporalidad y la parcialidad en las nuevas contrataciones. Si a eso unimos el proceso de devaluación salarial experimentado, nos encontramos con que el mundo de la pobreza y del trabajo ya no son –para determinados sectores de trabajadores- realidades separadas.

Carmen Duce expuso el origen y trayectoria histórica del Grupo de Empleo de VTLP, los logros obtenidos, las dificultades que ha tenido que encarar y los retos que se plantea de ahora en adelante. Se refirió al Plan de empleo de abril de 2016, a las propuestas para una fiscalidad más justa a través de la intervención en las ordenanzas fiscales  municipales, la propuestas para el retorno de la gente que abandonó nuestra ciudad por no encontrar un puesto de trabajo, las oportunidades que ofrecen las compras y contrataciones públicas municipales para crear empleo de calidad en nuestra ciudad y el papel que en todo ello pueden tener los presupuestos participativos.

Se refirió, asimismo, a lo que podríamos hacer en tres planos complementarios:

  1. El primero, el de las instituciones. Tienen capacidad de reglamentar y regular, pero también de ofertar empleo y estimular su creación a través de las compras y contrataciones públicas.
  2. Las organizaciones sociales también están llamadas a desarrollar un importante papel en este campo, principalmente en el apoyo y promoción de la economía solidaria y en la auto organización de los trabajadores y trabajadoras.
  3. Finalmente, las personas podemos transformar nuestra realidad desde nuestros actos cotidianos (participando en boicots, inclinando nuestras preferencias hacia determinados productos y canales de comercialización, apoyando a las iniciativas de la economía solidaria, etc.)

¿Sobre qué aspectos deberíamos reflexionar para lograr otras políticas que mejoren los niveles y calidad del empleo? Castedo planteó seis cuestiones para que fueran objeto de debate entre los asistentes. La primera sobre la necesidad de plantearse la eficacia y justicia de estas políticas en el ámbito municipal. La segunda sobre la legitimidad de la iniciativa pública frente a una iniciativa privada claramente insuficiente en este tema. La tercera sobre la naturaleza de las políticas de empleo. La cuarta sobre el papel de la formación. La quinta sobre la dimensión de las empresas de nuestra región y, finalmente, sobre las consecuencias que se puedan derivar de la llamada “cuarta revolución industrial” y la necesidad de plantear políticas de reparto del empleo.

Resultó, pues, una sesión provechosa para la reflexión y debate político sobre qué políticas pueden ser las más adecuadas, tanto para crear empleo  como para que éste sea de calidad, y sobre el margen de actuación que se dispone desde los ayuntamientos y que no se debe ser desaprovechado por el nuevo municipalismo de izquierdas.

Información adicional