Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU pide un compromiso municipal para aumentar la influencia de los sectores sociales más débiles.

“Para hacer frente a la desigualdad los gobiernos europeos deben fortalecer las instituciones democráticas” (Informe Oxfam septiembre 2013)

Atendiendo al desarrollo del II Congreso Estatal de Participación de Personas en Situación de Pobreza y Exclusión Social que organiza la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión social en el Estado español (EAPN-ES) y EAPN Castilla y León, el Grupo Municipal de Izquierda Unida presentará un conjunto de propuestas al Ayuntamiento (al próximo Pleno, alConsejo Social y a las Concejalías de Participación y Bienestar Social) para establecer un compromiso municipal sobre el aumento de la influencia de los sectores más débiles en la política municipal.

 

Se trata de comprometer un esfuerzo municipal en todas las áreas, para buscar fórmulas que permitan aumentar la participación política y el poder de influencia en las políticas municipales de las personas y hogares con menos recursos, y fortalecer, en consecuencia, las instituciones democráticas fomentando una ciudad inclusiva cuya prioridad fundamental sea las personas. Pero IU pretende alcanzar un compromiso tendente a decidir acciones concretas, sin quedarnos en declaraciones de intenciones. Precisamente, entre los materiales, las ponencias y los debates del Congreso que se está desarrollando se enuncian medidas muy concretas que pueden materializarse, y que el Ayuntamiento debería tomar en consideración.

 

Hay ejemplos de actuaciones municipales en otras ciudades dirigidas a este objetivo. Desde la creación de oficinas específicas por la “no discriminación” al compromiso de traducir a lenguaje más comprensible las disposiciones más relevantes sobre los derechos. Desde el autocontrol en el enfoque de las políticas (no desde la caridad sino desde los derechos) hasta mecanismos para hacer más tangibles los derechos y difundirlos mejor. Desde reducir el riesgo de acomodación a la situación precaria actual hasta el apoyo a plataformas sociales de defensa de derechos concretos. Desde el esfuerzo por visibilizar situaciones de injusticia hasta la evitación de crear estereotipos negativos sobre determinados colectivos. Desde conocer mejor la situación económica concreta de los hogares con más dificultades hasta la creación de más cauces de participación.

 

Un asunto específico, pero significativo, se refiere a los presupuestos participativos. Pues uno de los cauces de participación ciudadana en los procesos democráticos más relevantes es el de los procesos de asignación de recursos, que deberían contar con la participación de los actores locales, especialmente de las mujeres y los colectivos excluidos. Se cuenta con amplia experiencia que avala sus beneficios, y no debería desaprovecharse.

Contexto

 

Hemos de ser conscientes –continúa IU- del contexto en que nos encontramos. Los recortes en política social están teniendo el efecto de incrementar aún más la desigualdad y la pobreza. Paradójicamente, los mecanismos de reducción de la pobreza y la desigualdad, más necesarios que nunca, se están debilitando de tal forma que, de cambiar la situación, “los ricos serán los mayores beneficiarios de la recuperación económica” (Informe Oxfam de septiembre 2013 sobre “el coste de la desigualdad en Europa”). Si no se actúa, corremos el riesgo de crear sociedades mucho más desiguales. “Para hacer frente a la desigualdad –sigue Oxfam-, los gobiernos europeos deben fortalecer las instituciones democráticas”. Pues se trata, en último término, se intentar cumplir uno de los objetivos del citado Congreso: “Potenciar el tejido de redes que favorezcan su proceso de inclusión en la sociedad”.

 

Alberto Bustos

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