Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU advierte del peligro de una fachada de la calle Ramón Núñez, entre Cantarranas y Macías Picavea, ilustrativo del descuido de otros inmuebles antiguos.

El Grupo Municipal de Izquierda Unida ha dirigido a la Concejalía de Urbanismo, Vivienda e Infraestructuras un escrito en el que advierte del mal estado de una fachada de galerías de la calle Ramón Núñez, con riesgo de caída de maderas y vidrios, conminando al Ayuntamiento a que reclame urgentemente a la propiedad que garantice la seguridad (y también la salubridad y el ornato) de la construcción, o actúe subsidiariamente si aquélla no lo hiciese en el plazo que el propio Ayuntamiento determine.

Se trata de un edificio de cinco plantas que tiene el acceso por la calle Platerías (antigua tienda de Miguel Jover), y presenta una fachada de galerías a Ramón Núñez. El estado de conservación de esta última es muy preocupante, por cuanto la carpintería está muy deteriorada, faltan hojas, faltan cristales y parte de los que quedan pueden caer a la calle.

No es un caso único. La relación de edificios antiguos que no guardan las condiciones mínimas de mantenimiento es amplia, e IU ha ofrecido un listado en ocasiones anteriores. Pero basta comprobar la situación de alguno de ellos para dar cuenta de la insuficiente actitud municipal frente a esta cuestión. Por ejemplo, la fachada del antiguo “Lucense”, en la esquina entre la calle Puente Colgante y el Paseo de Zorrilla, que presenta un pésimo aspecto. El local se cerró en 1996, y después de un tormentoso proceso urbanístico, por fin en abril de 2012 se aprobó el proyecto de actuación. Pero ha transcurrido más de un año y todo sigue exactamente igual, con los andamios en la calle y sin signo alguno de mejora.

Otro ejemplo podría ser el del edificio que ocupa la esquina entre la plaza de Portugalete (nº 2) y la calle Tintes. Declarado en ruina en noviembre de 2011 (después también de un largo proceso en el que se consiguió que acabase siendo ruina lo que no lo era unos pocos años antes), el Ayuntamiento dio a la propiedad un plazo de tres meses para intervenir ya que, en caso de no hacerlo, actuaría subsidiariamente a su costa. Sin embargo han transcurrido más de 21 meses y todo sigue igual. Se ha cumplido 6 veces el plazo y no ha habido ejecución subsidiaria. La Comisión Territorial de Patrimonio estableció en junio último los elementos que deben conservarse en él: la primera crujía, la escalera, los sillares, las bóvedas, los restos de las viejas carnicerías…

Como decíamos, la lista es amplia. En las calles del centro histórico se pueden contabilizar más de 30 edificios totalmente desocupados, otras dos decenas en los que sólo se mantiene en uso la planta baja, y otras tres decenas más de solares vacíos. Y el Ayuntamiento observa el deterioro sin actuar.

 

Manuel Saravia

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