Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

El Grupo Municipal de IU recuerda al Alcalde que los barrios también deben ser objeto de rutas e itinerarios culturales y turísticos

Ante la presentación, hoy mismo, por el Alcalde y la Concejala de Cultura de Valladolid del conjunto de rutas turísticas organizadas para este verano por el Ayuntamiento de Valladolid el Grupo Municipal de Izquierda Unida quiere recordarles que los barrios también deben ser objeto de rutas e itinerarios culturales. Porque constituyen una parte esencial de la ciudad, con un paisaje digno de mostrar, que también queremos recorrer los ciudadanos y mostrar a los visitantes. En el diseño de muchas de las rutas se eluden elementos situados en los barrios, la periferia o el extrarradio de la ciudad, de igual o superior valor que los de las áreas centrales que sí se integran en las rutas.

 

Y así nos encontramos con una ruta de “Valladolid, capital de la Corte” que no recoge nada ni de las arcas reales (al sur) ni de los restos del palacio de la Ribera o del enclave del ingenio de Zubiaurre (al oeste), por ejemplo: sólo el centro-centro. Una “ruta de las iglesias” que no sale del cogollo central, aún habiendo construcciones históricas de enorme valor fuera de esa zona (el recorrido ni siquiera llega a Santa Clara, una de las iglesias más antiguas de la ciudad). Los repetidos “ríos de luz” se agotan en el centro. El “Valladolid burgués” no incluye ninguno de los chalets unifamiliares (al sur, al este, en varias localizaciones). Y lo que es el colmo de los colmos, la ruta diseñada por Cultura sobre “personajes de Valladolid” se centra en tipos de nefasta memoria como el Duque de Lerma y olvida a personajes de mucho mayor interés cultural para la ciudad. Si nos centramos en Delicias, por ejemplo, ahí están Rosa Chacel, Lola Herrera o Millán Santos.

 

Ni siquiera en periodo estival, donde se agradecen los recorridos vinculados a cursos de agua (tan numerosos en el entorno de Valladolid, con la amplia red de canales y almorrones) se mira a la periferia. Y así, el nuevo itinerario denominado “Duendeando” se desarrolla en el Campo Grande, mientras que, por ejemplo, el recorrido de la Esgueva (con muchísimas posibilidades en ese misma temática) se deja de lado, incluso en el aniversario de su construcción.

 

Y todo ello, con una subida generalizada del 33% en el precio básico. El año pasado eran 3 euros en la tarifa general y 2 euros la reducida; y este año ya son 4 y 3 respectivamente. Seguimos, por tanto, en la espiral de precios que no parece tener límite.

 

Manuel Saravia

 

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