Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU considera muy elevado el interés aplicable a las personas beneficiarias de los microcréditos impulsados por el Ayuntamiento

 

 Izquierda Unida presentará en la próxima Comisión de Presidencia su disconformidad por las condiciones estipuladas en el acuerdo entre el Ayuntamiento y Microbank para abrir una línea de financiación en microcréditos. Esta mañana ha tenido lugar la firma de dicho acuerdo con el respaldo del Grupo Municipal del PSOE. Hace más de un mes Izquierda Unida le hizo llegar al Consejero Delegado de Presidencia, Fernando Rubio, sus propuestas para evitar cargar sobre las espaldas de las personas beneficiarias de estos microcréditos intereses muy elevados y comisiones inaceptables.

 

El concepto en sí resulta interesante porque estas líneas de financiación van destinadas a necesidades de microempresas, lo cual, a juicio de IU, es positivo porque son las más necesitadas de apoyo. Ahora bien, tomando como referencia esta premisa desde IU se aprecian diferentes problemas:

 

1º. Se trata de un documento tipo realizado por La Caixa sin diferenciar entre empresas o administraciones públicas. Y una administración pública no puede ofrecer y avalar las mismas condiciones que están imponiendo las entidades bancarias en la concesión de préstamos.

 

2º. En el apartado 3 de la propuesta de convenio a la que tuvo acceso IU, MicroBank se reservaba el derecho de establecer el tipo de interés y también las comisiones aplicables en cada momento. Hoy se ha confirmado que el interés ascenderá a un 8,25%, y que los préstamos deberán devolverse en un plazo de 5 años. Para tener una idea de su significado pueden compararse estas condiciones con la línea de microcréditos abierta por el Instituto de Crédito Oficial (ICO) vigente hasta 2009, que proporcionaba préstamos con una cuantía máxima de 75.000 euros (frente a los 25.000 que se proporcionarán por Microbank y Ayuntamiento), a un interés del 5,5%.

 

3º. La propuesta habla de 1 millón de euros, pero aún siendo préstamos pequeños tendrán tipos de interés elevados que pueden ser muy difíciles de afrontar para cualquiera, pero sobre todo para personas autónomas propietarias de microempresas. Simple y llanamente, estas personas se van a endeudar a niveles elevados, cuando el objetivo es intentar que despeguen. De hecho se establece un plazo muy reducido, de sólo seis meses de periodo de carencia, cuando el inicio de un proyecto empresarial es el periodo más difícil de hacer frente a las obligaciones derivadas de los créditos. Si una persona emprendedora ya tiene que estar devolviendo el préstamo a los seis meses de iniciar un negocio evidentemente es más fácil que se ahogue. Hay que tener en cuenta que la tasa de mortalidad de los proyectos empresariales de autoempleo y de microempresas es elevadísima y por ello hay que actuar con responsabilidad y cautela.

 

4º.- Este tema no está nada claro ya que MicroBank se reserva su posición de contratante y deja abierta la posibilidad de poder trasferir el crédito a otra entidad bancaria teniendo como única obligación comunicárselo a la parte afectada.

 

Y 5º. IU considera que el Ayuntamiento de Valladolid debe dejar de promocionar y trabajar con entidades bancarias que están ejecutando desahucios, como es el caso de La Caixa.

 

Tras analizar estos puntos la pregunta que IU se plantea es la siguiente: ¿A quién ayuda realmente este acuerdo: a las personas emprendedoras o a una determinada entidad bancaria que se beneficia de comisiones y de tipos de interés? Por ello, desde Izquierda Unida se consideró desde el primer momento más interesante que, una vez abierta una línea de colaboración con FIARE, se explorase la posibilidad de que fuera esta entidad u otras de carácter social las que prestasen crédito a proyectos que tengan un impacto social positivo. No se trataría de una lista cerrada de sectores ni formas jurídicas, sino de evaluar cada caso concreto para ver cuáles son los valores que están en la base de estos proyectos. El tipo de interés se establecería estaría acompasado con el IPC y nunca sería mayor que el de las entidades convencionales. Las ventajas son evidentes. Por un lado se potenciaría una banca ética, sin depender de las entidades convencionales, y por otro se ofrecerían mejores condiciones a las personas dispuestas a solicitar los préstamos del programa.

 

María Sánchez Esteban

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