Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

Ante la reducción a la mitad del valor de los terrenos del soterramiento IU entiende que no puede pasar ni un solo minuto sin que el alcalde ofrezca explicaciones públicas sobre la viabilidad del proyecto

1. Información facilitada

 

En el Pleno del pasado 13 de enero la concejala de Urbanismo, Cristina Vidal, sabedora de que el Grupo Municipal de Izquierda Unida había solicitado el 25 de noviembre de 2014 información a la sociedad Valladolid Alta Velocidad 2003 SA, dijo que le habían confirmado que se nos enviaría la información requerida.

 

Pues bien: ayer jueves, 22 de enero, llegó al despacho del Grupo una carta abierta, firmada por Cristina González Puertas (Directora-Gerente en funciones de la Sociedad), con dos carpetas transparentes que contenían sendos documentos: las Cuentas anuales abreviadas, correspondientes a 2013 (disponibles en la web de la sociedad); y un informe de “Valoración del sector denominado Reordenación Ferroviaria”, de fecha 15 de diciembre de 2013.

Este último informe no está colgado en la web de la sociedad, pero ahora (ignoramos desde cuándo) sí lo están las cuentas abreviadas de diciembre de 2013 en las que se aporta el valor final de los suelos en esa fecha. Aunque sigue siendo una información manifiestamente insuficiente, alguien deberá explicar por qué ahora sí pueden hacerse públicos algunos datos que eran según decían era imposible facilitar en fechas anteriores.

 

Obviamente no es la información que se esperaba. Pues necesariamente debe existir otra valoración de los suelos más reciente, ya que en 2014 la sociedad encargó a Knight Frank España una nueva tasación, que no se ha permitido ver a IU. Y por otra parte tampoco se ha dado satisfacción a la pregunta sobre “la viabilidad del proyecto conocido como Plan Rogers”, que IU también reclamaba.

 

Expresa la Sra. González-Puertas que “proporcionar dicha información podría suponer traspasar los límites al derecho de la información establecidos” en la ley 19/2013, de transparencia. Pero nada dice respecto a que tales datos no puedan hacerse públicos. Claramente están ocultando información relevante para el conocimiento público de un proyecto importantísimo.

 

 

 

2. Valor de los suelos

 

En el informe de tasación de diciembre de 2013 se ha empleado el “método residual dinámico”, que se basa en “la existencia de información sobre los plazos de construcción o rehabilitación, de comercialización del inmueble y, en su caso, de gestión urbanística y de ejecución de la urbanización”. Y de hecho en el informe de tasación del 15 de diciembre de 2013 de Tinsa, se preveía haber iniciado las ventas de suelo para viviendas en el último trimestre de 2014, y concluido en el 2027. Adviértase también que al aplicar ese método de valoración se aplica una hipótesis de evolución de la coyuntura inmobiliaria y económica para los próximos 15 años que no se hace explícita, pero que da por hecho que esos suelos se venderán en determinadas fechas.

 

En ese informe se ofrece un valor total de los suelos del Plan Rogers de 559.588.940 euros. Es decir, un “31,6% por debajo del caso base VAV2003 (Diciembre 2010)”, un 31,6% menos que la valoración que la misma empresa hizo en diciembre de 2010, que ya era prácticamente un 20% inferior a la estimación que figura en el propio Plan Rogers, aprobado definitivamente en enero de ese mismo año 2010.

 

De manera que, en relación al valor de los suelos que figura en el Plan Rogers, que en su Estudio Económico se consideraba que “los ingresos derivados de la operación de venta de parcelas ascienden a 1.065,64 Millones de euros”, la caída es del 48%. Es decir: que ya en diciembre de 2013 el valor de los suelos era la mitad del previsto en los documentos del Plan Rogers, según documentos de la propia sociedad.

 

Pero además hay que señalar que en 2014 el valor del suelo urbano ha seguido bajando en España. Se calcula que de media (en toda España) ha caído un 3,3% en el tercer trimestre de ese año respecto al mismo periodo de 2013. Por lo que la bajada desde 2010 sería aún mayor que la referida para diciembre de 2013.

 

La concejala de Urbanismo dijo que ya se había informado a los medios de los ajustes que iban a plantearse en la urbanización del área. Pero, al margen de que en espacio oficial nunca han presentado documento alguno sobre el tema, según lo publicado el 12 de diciembre de 2013 está previsto conseguir unos ahorros de 168 millones en urbanización (construyendo una estación más modesta, reduciendo los túneles de acceso, suprimiendo el apeadero de la Universidad y disponiendo un mobiliario más barato, así como previendo un acabado más austero en el túnel ferroviario). Unas cifras presentadas de manera impresentable (una declaración a los medios, y no en los órganos municipales, y encima sin apoyo documental ni estudio técnico alguno que la avalen).

 

Pero en el Plan Rogers se estimaban los costes totales de urbanización en 212.459.928 euros. Necesariamente ese ahorro de 168 millones no lo será todo en urbanización, pues se llegaría a la ridícula situación de ahorrar en un proyecto el 79% de su presupuesto (en el informe de Tinsa se rebaja ya el coste de la urbanización hasta los 85.859.622 euros: el 51% de lo previsto en 2010).

Sin embargo nunca se han presentado las cuentas completas, incluyendo los costes ferroviarios detallados. En el penoso estudio económico del Plan Rogers se lee, como conclusión final: “Descontados los costes mencionados, los ingresos esperados ascienden a 648,52 Millones de Euros, cifra que es coherente con las determinaciones y objetivos establecidos en el convenio entre los socios de Valladolid Alta Velocidad”… que es lo que queríamos demostrar (sin explicar nada más).

 

Es decir, que con esos 648 millones se cubren los gastos ferroviarios a que no se hace referencia en el Plan (talleres, by-pass, túnel ferroviario, nuevos tendidos subterráneos de alta velocidad, etc.). Y si de 1.065 millones ahorramos 168 nos siguen haciendo falta 897 millones. Pero con la venta de suelo, a fecha del 15 de diciembre de 2013 (luego ha caído más ese valor), sólo obtendríamos 559 millones. Nos siguen faltando nada menos que 338 millones de euros.

 

Con lo cual hay que convenir que en este momento, y con esos datos, la operación ferroviaria, tal y como está diseñada (y que la concejala de Urbanismo reiteró que se recoge tal cual en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), es decir que se mantiene sin cambio alguno) es por completo inviable.

 

3. Viabilidad y plazos

 

De nuevo tenemos que pedir encarecidamente al alcalde una explicación pública sobre la situación del proyecto de soterramiento y el estado de cuentas de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad 2003 (el Ayuntamiento posee el 25% de los títulos). Debemos recordar que ni siquiera se ha decidido en firme si se ampliarán las obras del soterramiento hasta alcanzar la ronda exterior sur, con lo que el soterramiento de la vía sería de casi 7 km. Y que en fecha tan próxima como 2010 se modificó el diseño del eje verde central para poder albergar un tranvía. Debemos recordar que según el Plan Rogers en 2014 estaba previsto que estuviese funcionando el ferrocarril soterrado y se completase para entonces la urbanización del Área de Nueva Centralidad construida sobre los antiguos Talleres.

 

El Plan Rogers se soporta íntegramente en “el tren de las plusvalías”. Se financia con la venta de parcelas. Pero las cuentas en que se basa han quedado fuera de lugar. La reducción del 50% de su valor no permite asumir el proyecto sin ajustes importantísimos, y no solo con las reducciones de urbanización sugeridas. Se hace necesario revisar la operación completa.

 

Es necesario que tanto la Sociedad Valladolid Alta Velocidad 2003 SA como la Junta, el Gobierno Central y el propio Ayuntamiento, si son honestos con los ciudadanos, es explicar por completo las cuentas, y explicar que no hay ningún calendario creíble a la vista. Y una vez conocida la situación, estudiar las formas posibles de hacerla frente y decidir democráticamente cómo actuar. Porque lo que no se pueda pagar con la financiación de las plusvalías va a recaer sobre las espaldas de los ciudadanos vía impuestos o vía endeudamiento municipal (en lo que fuera posible).

 

Una última observación. Aunque la concejala de Urbanismo puso como argumento irrebatible que garantizaba la operación ferroviaria de Valladolid que el sindicato UGT votase a favor de la modificación del PGOU en el Área Homogénea 5, sería necesario explicar por qué desde Adif se dice que “se han descartado los soterramientos en la llegada de las ciudades” (El País, 5 de enero de 2015).

 

 

 

 

 

Valladolid 23 de enero de 2015

 

 

 

Grupo Municipal de Izquierda Unida

Información adicional