Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

Izquierda Unida apuesta por sumar fuerzas en las municipales con una Candidatura decidida por la Ciudadanía.

Quedan apenas cinco meses y un día para las elecciones municipales que cambiarán la política local de esta ciudad. Hay una ola de cambio en todo el país y Valladolid no está al margen. Consideramos que vamos a ver, por primera vez en 20 años, un Ayuntamiento sin mayorías absolutas. Nuestra obligación es intentar que el cambio en la composición del Pleno municipal se traduzca en un cambio a mejor de las condiciones de vida de la gente. Para que ello sea posible es necesario unir fuerzas entre todas las personas que queremos un cambio real, profundo. Y por ello llevamos meses trabajando para construir una candidatura unitaria que sea capaz de movilizar e ilusionar a muchísima gente, que sea decisiva en el próximo mandato.

En 2010 Izquierda Unida ya abrió un proceso para construir con más gente la alternativa al Partido Popular. Por eso llevó a cabo la primera experiencia de primarias abiertas de toda España y por ello durante toda la legislatura se ha seguido trabajando con asambleas abiertas en los barrios para presentar propuestas en los plenos, para hacer las enmiendas a los presupuestos, etc. Y por ello, cuando a principios de 2014 empezamos a preparar la cita electoral de mayo de 2015 decidimos que no tenía sentido dar ningún paso atrás en participación y en apertura. Ya anunciamos hace meses que nuestra candidatura se elegiría por primarias abiertas de nuevo. Y a lo largo de este año, además, hemos decidido ampliar ese compromiso al conjunto de la candidatura, al proceso de elaboración del programa y a la toma de las decisiones más importantes. En todo ello será la ciudadanía la que participe y decida. Ni las personas, ni las propuestas, ni los acuerdos que puedan cambiar esta ciudad se van a decidir a puerta cerrada.


Pero, además de decidir continuar de forma coherente con esa trayectoria de apertura creemos indispensable reforzar la unidad y no hacer este proceso en solitario. Desde marzo de este año Izquierda Unida ha contactado con personas y organizaciones de esta ciudad, y se ha ofrecido para construir colectivamente un programa y una candidatura.


Con ese propósito, junto con Equo y activistas sociales y culturales participamos en junio en el llamamiento Valladolid Toma la Palabra. Fue una invitación para construir de manera abierta un programa de cambio para la ciudad. La respuesta ha sido muy positiva, porque hay decenas de personas de colectivos sociales, de la cultura, así como un montón de gente que nunca había participado que no se han limitado a apoyar un manifiesto, sino que han tomado las riendas de ese proceso de debate y están avanzando mucho y bien. Se está gestando un movimiento ciudadano muy interesante.

 


Pero es necesario que ese programa que se está construyendo, y en el que es preciso que participe aún mucha más gente, tenga quien lo defienda. Y por ello se ha puesto sobre la mesa una propuesta en firme desde Valladolid Toma la Palabra, que llama a todas las personas y formaciones políticas interesadas a construir una candidatura de confluencia para las próximas elecciones. Las bases de esa candidatura tienen que concretarse durante el próximo mes de enero. E Izquierda Unida ha decidido en la asamblea abierta del pasado 18 de diciembre que se presentará a las elecciones municipales a través de la candidatura que resulte de ese proceso abierto a la ciudadanía, con el resto de actores que se decidan a apoyarla.


Obviamente, IU va a tener un papel activo para conseguir que esa candidatura sea lo más amplia e ilusionante posible y para ello hemos decidido hacer una serie de aportaciones que queremos hacer públicas.


En primer lugar, creemos necesario combinar la incorporación de nueva gente y nuevas ideas con el aprovechamiento del gran bagaje colectivo del tejido social de Valladolid. Debe haber un reconocimiento a muchas personas, colectivos y organizaciones que con sus iniciativas, propuestas y luchas han mantenido viva la esperanza de otra ciudad posible en épocas muy duras de desmovilización social y conformismo. Gracias a ellas y ellos es posible hoy plantearnos levantar una alternativa ganadora. Por ello, hay que aprovechar las decenas de programas, propuestas, estudios, reivindicaciones, experiencias de participación, asambleas realizadas en barrios, redes tejidas en los mismos, etc. Y la propia Izquierda Unida pondrá a disposición del proceso de confluencia su parte de ese bagaje: sus programas, las propuestas presentadas en el Ayuntamiento, las ideas recogidas en los barrios, en asambleas, de los colectivos sociales, etc.


En segundo lugar, apostamos por pleno protagonismo ciudadano. Creemos que tanto la redacción del programa (como así está siendo), como la elección del conjunto de la candidatura, y las decisiones fundamentales posteriores deben ser tomadas por las personas que quieran participar en ello. Por tanto, será la ciudadanía quien decida qué programa se ha de defender y qué personas deben hacerlo, pero también quien decida a qué acuerdos de gobierno o de investidura hay que llegar o qué se debe votar en aquellas decisiones de especial importancia que surjan a lo largo de todo el mandato.

En tercer lugar, creemos que la candidatura resultante no debe ser un reparto de puestos entre organizaciones políticas. Y, por tanto, creemos que no debe haber cuotas ni para bien ni para mal. La pertenencia o cercanía a una formación política u organización social ni debe garantizar la participación en la lista ni puede ser un obstáculo para ello. La composición de toda la candidatura (o al menos los puestos mas destacados) debe ser fruto del resultado que se derive de una votación directa abierta a toda la ciudadanía que se quiera implicar en el proceso. Creemos que deberán establecerse las fórmulas más adecuadas para asegurar que hay una representación proporcional y plural, y que debe ser una candidatura paritaria, en cremallera, con presencia de jóvenes y que conformen un equipo de trabajo solvente.

IU está trabajando en una propuesta concreta para establecer la fórmula de votación más adecuada para ponerla en común y debatirla con el resto de actores a principios del mes que viene.


En cuarto lugar, debe haber un compromiso ético claro de la candidatura que se construya. Para ello, ya se está trabajando en un Código Ético. E Izquierda Unida apostará por que, como mínimo, no se retroceda en los compromisos que lleva cumpliendo desde hace años en materia de limitación de retribuciones y mandatos y de comportamiento ético en general.

En quinto lugar, creemos que es necesario que afrontemos el reto electoral en las mejores condiciones. Partimos de una gran desigualdad con los grandes partidos, y la legislación electoral no está preparada para nuevas fórmulas políticas como la que estamos intentando construir, en las que participen tanto partidos como particulares en un movimiento ciudadano plural. La participación ciudadana por la vía de agrupación de electores está penalizada por la ley, limita mucho sus opciones. Impediría por ejemplo la coordinación con otras candidaturas de confluencia o de formaciones afines, para que el cambio que se dé en los municipios tenga reflejo también en la Diputación. O no permitiría que se apovecharan los derechos que IU tiene legalmente, por sus resultados de 2011, para tener acceso a espacios electorales en medios u otras ventajas. Por eso apostamos porque el funcionamiento siga siendo plenamente horizontal y abierto, con protagonismo de la gente, y que instrumentalmente usemos la fórmula de coalición de partidos, por ser más ventajosa legalmente.

Por último, nos gustaría que los procesos de confluencia que se están produciendo a nivel local tuvieran un correlato a nivel autonómico. En ese ámbito se toman decisiones que afectan muchísimo a la vida en cada municipio sobre sanidad, educación, empleo, etc.  Nos encontraremos con decenas de ayuntamientos en Castilla y León que intentan conformar una alternativa, pero que no cuentan con  capacidad de transformación real por culpa de los límites en autonomía impuestos por la Ley Montoro y el estrangulamiento de impuesto desde la Junta de Castilla y León. Es necesario trabajar una candidatura de confluencia autonómica  ligada, de alguna manera, al conjunto de candidaturas similares en los municipios, y así poder obtener la mayor representación institucional en las Cortes de CyL.


Por tanto, Izquierda Unida se va a volcar en lograr una candidatura ilusionante. Va a poner sus mejores ideas, sus mejores personas y su máximo esfuerzo a disposición de un proceso de movilización ciudadana que tenemos la firme convicción de que va a cambiar esta ciudad.

 

María Sánchez Esteban 

Alfonso Sánchez de Castro

 

 

Valladolid 23 de diciembre de 2014

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