Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU presenta en el Pleno una moción en defensa de los trabajadores y trabajadoras municipales

El Grupo Municipal de Izquierda Unida defenderá mañana en el Pleno Municipal una moción en la que se pretende que el Ayuntamiento declare “su confianza en el trabajo del conjunto de los empleados públicos, vele por el buen funcionamiento de los diferentes servicios y promueva un buen ambiente laboral que sin duda redundará en la mejor actuación de la administración local”. Y en ella se pide también “asumir el compromiso de no eludir responsabilidades políticas cuando errores o infracciones deriven de las competencias del equipo de gobierno”.

Según IU, en los últimos años la situación de los trabajadores y trabajadoras municipales, funcionarios y laborales, no es buena. Como consecuencia de que, por imperativo legal, la tasa de reposición sea (con carácter general) cero, de que no se repongan las plazas en que se producen jubilaciones y aumenten los puestos vacantes, la carga de trabajo va aumentando progresivamente, junto al envejecimiento de la plantilla. Como consecuencia de la congelación salarial y eliminación de las ayudas sociales han visto mermada su capacidad adquisitiva año a año. Como consecuencia de la drástica transformación del espacio social de la ciudad en los últimos años, el contexto de trabajo resulta más duro, premioso y exigente.

 

Pero también afecta a los trabajadores, obviamente, la descalificación genérica de su labor que, de forma explícita o implícita, viene haciendo el equipo de gobierno desde hace tiempo. Bien mediante declaraciones que extienden sospechas sobre su trabajo (desde el “habrá que contratar detectives”, que se dijo en 2011, hasta el “no podemos sentarnos al lado de cada funcionario con un látigo”,de hace unas semanas). O bien descargando siempre cualquier mal resultado, sea de orden económico o judicial, sobre sus espaldas, sin reconocimiento de responsabilidad política alguna. Nunca se admiten faltas de organización o control interno, nunca defectos en la dirección de los asuntos, y menos aún se asume ninguna parte de ninguna culpa.

 

El último episodio se ha visto en el caso de Zambrana, donde al conocerse la sentencia que obliga al Ayuntamiento a expropiar esos terrenos el alcalde saltó como un resorte declarando “que abrirá un expediente informativo a los técnicos que fijaron el precio de expropiación y que no fue correcto y también aquellos que realizaron los cambios en las ficha”. Una desesperada propuesta para intentar cargar, de nuevo también aquí, toda la responsabilidad en los trabajadores.

 

IU recuerda que la función pública es uno de los pilares esenciales de la acción del gobierno democrático. Que la actuación de los empleados públicos debe estar guiada por la racionalidad, imparcialidad y legalidad. Y que para asentar aún más tales principios convendría revisar y mejorar, sin duda, las prácticas y modo de funcionamiento del Ayuntamiento. Pero para que esa mejora sea efectiva es esencial el buen ánimo, el reconocimiento del trabajo realizado y el sentimiento de justicia que se observe en el comportamiento de las autoridades públicas responsables de cada órgano de la administración.                                                

 

  Manuel Saravia 

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