Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU defiende que se complete la plaza mayor de Parquesol y rechaza la última Modificación del PGOU por haberse realizado al dictado de los promotores del área

El Grupo Municipal de Izquierda Unida ha presentado ayer, jueves 18 de septiembre de 2014, un escrito de 9 alegaciones a la Modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) en el ámbito de las laderas sur del Sector IA-22 Parquesol, aprobada inicialmente en el Pleno del pasado 2 de julio.

 

1. Urbanismo a la carta

 

En aquel escrito se ha reprochado, en primer lugar, que se trata de un ejemplo clarísimo de “urbanismo a la carta”. Algo que puede apreciarse al menos por las siguientes cuestiones:

 

1ª. Estando en curso (se supone que ya muy avanzada) la revisión del PGOU, se ha aprobado esta modificación, desvinculándola de todo lo demás. Y se hace así exclusivamente por el interés de los promotores (es decir la Junta de Compensación del Sector Parquesol), siguiendo con precisión sus indicaciones y olvidando que es el Ayuntamiento quien ha de dirigir el proceso urbanístico de la ciudad. Es, por tanto, una “modificación” que está fuera de lugar; máxime cuando para otros asuntos (como la ejecución de la sentencia de Piensos CIA) el Ayuntamiento no parece tener ninguna prisa, y puede esperar a que se tramite la revisión del PGOU. Aquí se ven muy claras las prioridades de este equipo de gobierno.

 

 

2ª. Habría que haber hecho un documento de Avance, que se ha obviado para acelerar los trámites.

 

3ª. En los textos informativos (reducidísimos) llama la atención que, salvo una mención escueta, no se haga ningún análisis serio de las implicaciones que el Plan Parcial del sector 27-2, las Raposas II, va a tener sobre las laderas sur de Parquesol. No interesa. Sólo se va a lo que preocupa a los promotores, y no a establecer un proyecto integrado entre las dos áreas (Parquesol y Raposas).

 

4ª. La creación de grandes parcelas de “comercio y servicio”, en sustitución de otras de pequeño tamaño, no se justifica desde consideraciones urbanísticas, sino exclusivamente (una vez más) por razones meramente empresariales. No se presenta ni un solo estudio urbanístico que justifique adecuadamente la necesidad de tales cambios y las implicaciones que pudiera tener. La exigencia de estudios de tráfico que se ha planteado en la tramitación de la propuesta por los servicios técnicos municipales es expresiva de esa necesidad de justificación.

 

5ª. Sorprende que algunas necesidades de la zona, como la de implantar un carril bici a lo largo de la calle Jiménez Alfaro (o la peticiones vecinales de diseñar una salida desde José Mª Castilviejo o corregir el ámbito de los parques previstos en la zona para que tengan mejores condiciones topográficas, por ejemplo), ni siquiera se contemplan. Al tratarse de asuntos que no tiene que ver con los intereses empresariales que presiden la propuesta de modificación del PGOU ni se analiza su conveniencia ni se establece exigencia alguna para su realización.

 

6ª. Desde el primer Plan Parcial de Parquesol hasta hoy ha habido varios cambios normativos en la zona, todos tendentes a mejorar las expectativas de los promotores. Todos. Y el que se presenta ahora no es una excepción. A pesar de que el sector tiene una densidad más que suficiente, se propone incrementarla más. Se plantea pasar en el área afectada de 562 viviendas previstas actualmente a 776, con un incremento de 214 (38% de incremento). Se mantiene la edificabilidad, se dice, pero se eleva el número de viviendas. Da la impresión de que es obligatorio llegar a los máximos construidos. ¿Quién ha dicho que haya que construir viviendas de 160 m2? Háganse más pequeñas, que nadie obliga a alcanzar ese tamaño, pero sin aumentar su número.

 

7ª. Pero lo más llamativo de toda la propuesta es su objetivo general, su excusa. Que se supone de gran alcance: “El objetivo –dicen- es introducir en el ámbito modificaciones (…) para convertir el área en un incipiente foco de atracción económica y empresarial. El desarrollo de este ámbito resulta especialmente estratégico en el modelo de ciudad, ya que su coherencia y su singular posición respecto a la trama de la ciudad le confiere un carácter significativo”. Una operación, por tanto –y según dicen ellos mismos-, estratégica a nivel ciudad.

 

Sería inconcebible que, atendiendo a su supuesta importancia, esta modificación no fuese coherente con lo previsto por el PGOU para la zona, que aún no se conoce. Por tanto, o bien los redactores de la modificación han tenido acceso al nuevo PGOU, o en este último documento se pliegan a lo que digan los promotores de la modificación, renunciando con ello el Ayuntamiento a marcar las pautas generales sobre la zona.

 

Cualquiera de los dos supuestos es inaceptable. Pues si se trata, sin más, de aceptar lo que digan los promotores estamos hablando de un caso flagrante de “urbanismo a la carta”. Y si, por el contrario, se dice que esos mismos promotores (es decir la Junta de Compensación del Sector Parquesol) sí han seguido directrices municipales, quiere decir que han contado con información privilegiada para elaborar su propuesta, sabiendo de antemano lo que se plantearía en la revisión del PGOU.

  

 

2. En defensa de la plaza

 

Otro de los aspectos que se ha criticado en el escrito de alegaciones de IU se refiere a las modificaciones que se proponen en la modificación del PGOU aprobada sobre la plaza de Marcos Fernández, conocida habitualmente como “plaza mayor” de Parquesol. Una plaza que fue diseñada en 1992, en el documento denominado “Estudio de detalle para la ordenación arquitectónica de la manzana 101 de Ciudad Parquesol (2ª fase)”. Los cuatro arquitectos redactores se esforzaron entonces por describir y justificar su propuesta con una memoria bastante prolija.

 

En las 12 primeras páginas de la memoria del Estudio de Detalle citado están determinadas las dimensiones de los soportales y la ordenación general de los volúmenes. Pero también de la composición de las fachadas, con un grado de precisión muy elevado y aportación de gran cantidad de planos e incluso fotos de la maqueta del espacio central. Tanta precisión para cuidar la imagen de un espacio que se pretendía tuviera “cierto grado de monumentalidad (…), una arquitectura perdurable y no alterable por actuaciones posteriores individualizadas”.

 

De acuerdo a ese proyecto se ha construido más de 2/3 de la plaza: uno de los semicírculos y el espacio central. Solo queda pendiente el otro semicírculo.

 

Pero parece ser que los promotores de la modificación del PGOU no se han molestado en consultar esa detallada memoria, y la han despreciado sin atender, comentar o discutir lo que en ella se dice. Plantean eliminar el trazado semicircular que queda pendiente de ejecutar para sustituirlo por un retranqueo ortogonal de parte de la fachada, con el argumento de que “no es necesario” completar la forma propuesta anteriormente. Aluden al tráfico de la calle José Garrote Tobar; a que “este tipo de composiciones unitarias (…) ha resultado perniciosa para el interés funcional de los usos que tras esas fachadas deben asentarse; sobre todo las fachadas con formas caprichosas como son las curvilíneas” (cabe recordar que todo Parquesol está lleno de curvas); y a que “la forma ha de seguir a la función”, por lo que resulta “una arbitrariedad” modular las fachadas y adoptar la forma curva que, a la postre, “impediría” (nada menos que impediría) “el asentamiento de iniciativas empresariales”.

 

Qué exageración. Por supuesto que es más fácil construir en recta que hacerlo en curva, y mejor sin módulos que con ellos. Pero solo ofrecen argumentos peregrinos (que además ignoran cualquier razonamiento de orden morfológico), y que lo único que ponen de manifiesto de forma inequívoca es la falta de respeto por el trabajo previo, que se desprecia de mala manera. Las “iniciativas empresariales” que prefieren, por pura comodidad, quitarse de encima la curva, deberían ser un poco más respetuosas con otros valores urbanos.

 

3. El chalet inacabado y otros problemas de Parquesol

 

Queda por comentar un asunto más de la modificación del PGOU. Esta vez por omisión. Pues sorprende enormemente que el ámbito tan enrevesado que se ha decidido en el expediente de modificación del PGOU se haya cuidado mucho de dejar fuera lo que no les interesa que se toque. Es absolutamente inadmisible que no se incluya la parcela del famoso chalet inacabado de Antonio Alfonso, que carece de aprovechamiento y podría haberse resuelto en este proceso de modificación. Tratándose de un terreno del que se alega permanentemente que debe ser objeto de reconsideración urbanística, clama al cielo que se deje fuera de esta propuesta. Más aún: se fuerza groseramente el corte del ámbito en ese punto para dejar fuera la parcela del chalet.

 

Pero hay otros asuntos relacionados con el barrio que también deberían tenerse en cuenta. El Grupo Municipal de Izquierda Unida ha tenido durante esta legislatura un contacto fluido con la asociación y con los vecinos y vecinas de la zona a través de tres asambleas abiertas en lo que va de legislatura. En dichos encuentros algunas de las preocupaciones y reivindicaciones más repetidas han sido las relativas a la permanencia y fomento de huertos ecológicos, el arreglo del mal estado de las gradas del parque de Mediodía, la solución del tendido de alta tensión, las parcelas dotacionales sin edificar (o peor aún: sin definir su destino).

 

O las relacionadas con la movilidad, ya que Parquesol tiene una problemática específica al respecto. En reiteradas ocasiones IU ha planteado la necesidad de repensar las líneas de AUVASA, y en particular, las conexiones del barrio con el nuevo Hospital que son muy mejorables. Desde IU se espera que el equipo de gobierno atienda a esta cuestión al igual que ha actuado estableciendo una lanzadera desde Parquesol, en las horas punta, a las Escuelas Universitarias y a las distintas Facultades de la Ciudad.

 

En cuanto a la movilidad peatonal y ciclista, aparte de lo ya comentado sobre el carril bici en Jiménez Alfaro, hay que insistir en un problema muy específico y muy significativo, como el de los accesos hacia Ikea. Pues la solución viaria está pensada para ir en coche, nada de ir caminando o ir en bicicleta, lo cual resulta realmente peligroso. Los vecinos y vecinas también han trasladado a IU que en la zona de rotondas no hay manera de pasar porque no hay pasos de peatones. Acondicionar esos accesos no es una cuestión de pugna con un municipio cercano, sino de seguridad ciudadana.

 

 

 

Valladolid 19 de septiembre de 2014

 

 

Grupo Municipal de Izquierda Unida

Información adicional