Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

A la vista del último informe de la Fundación Mapfre, sobre atropellos y personas mayores, IU pide la adopción de las medidas de seguridad consecuentes.

El Grupo Municipal de Izquierda Unida ha conocido el informe Mapfre presentado el pasado 12 de agosto sobre “Atropellos y personas mayores: lesiones, factores y propuestas”, y tras analizar su contenido reclamará la adopción de las medidas consecuentes en la próxima reunión de la Comisión de Presidencia, Seguridad, Movilidad y Desarrollo Sostenible, que se celebrará en la próxima semana de este mes de agosto, para aumentar la seguridad vial de las personas mayores en nuestra ciudad.

El informe se realizó sobre una muestra de 12.000 atropellos en toda España, y a partir de un análisis en profundidad de las situaciones en las que sucedieron 82 atropellos mortales ocurridos entre 2009 y 2013. El objetivo es valorar las consecuencias, circunstancias y factores que intervienen en los accidentes con personas mayores, que en 2013 crecieron un 8% con respecto al año anterior y que acabaron con la vida de 222 peatones mayores, 16 más que en 2012. En casi cuatro de cada cinco atropellos (el 79% de los casos), se considera al conductor como principal o parcialmente responsable del siniestro.

 

 

En el informe se plantea la adopción de una serie de medidas dirigidas a los propios peatones mayores (como el fomento del uso de prendas reflectantes) o al equipamiento de los vehículos (promover la utilización de sistemas de detección de peatones); pero también algunas relacionadas con “el mantenimiento y el diseño de las vías”. Debe tenerse en cuenta que en numerosas ocasiones el impacto se produce a velocidades muy bajas, sin que se produzcan apenas daños en los vehículos, y, a pesar de ello, las consecuencias resultan fatales para los peatones mayores.

 

Entre las medidas a adoptar relacionadas con la vía, destaca la necesidad de incrementar la seguridad de los pasos de peatones, donde se producen la mitad de los atropellos mortales. Como norma general se establece la necesidad de “acometer un estudio en profundidad que permita mejorar la seguridad de los pasos de peatones”. Pero además de esa consideración general el estudio permite también conocer aspectos más concretos. Por ejemplo en los cruces semaforizados. Precisamente la foto de la portada del informe tiene este pie: “Peatones con deambulación lenta a quienes no les da tiempo a cruzar en verde una calle con múltiples carriles y alcanzan la acera cuando el semáforo de peatones ya se ha puesto en rojo y cuando los vehículos ya han reemprendido su marcha”. Una situación que tiene que ver con los tiempos de los semáforos y que es fácilmente subsanable.

 

Como también puede actuarse con decisión para hacer frente a alguna situación de peligro como la que se describe en el Anexo 3, referida a “un vehículo (que) atropella a un peatón que está cruzando por el paso de peatones, con semáforo verde para peatones”. Lo cual tiene que ver con la maldita fase ámbar intermitente para los vehículos, en la que la seguridad de los peatones mayores suele depender de la buena voluntad de los conductores. Una cuestión sobre la que ya se pronunció IU en ocasiones anteriores, pidiendo la eliminación de esa posibilidad, a la que recientemente se han sumado otros colectivos. En mayo de este mismo año, asociaciones ciclistas del País Vasco como Bizikleteroak hacían la siguiente advertencia: “Peligro: semáforo en ámbar para los vehículos”. Y señalaban “del riesgo de atropello cuando el disco está en verde para peatones y bicis, pero abierto para los coches”. Tras sus denuncias algunos ayuntamientos han acabado sustituyendo “el ámbar por el rojo” en determinados puntos. Pero la asociación ciclista reclama “que se sustituyan los semáforos en ámbar de toda la ciudad por otros en rojo, y no sólo aquellos en los que tienen constancia de que se ha registrado algún accidente”.

 

Son sólo dos aspectos (los tiempos de cruce de los semáforos o la fase de ámbar intermitente para los vehículos) en los que podría mejorarse fácilmente la seguridad peatonal. Pero IU propone estudiar la aplicación de todas las propuestas del informe citado, como las relacionadas con la concienciación de los conductores sobre la fragilidad de las personas mayores, la de los propios peatones mayores sobre su fragilidad, mejorar la señalización, identificar y divulgar las rutas más seguras para los desplazamientos de personas mayores, mejorar el equipamiento de los vehículos, implicar a los centros para mayores en la mejora de su seguridad vial (charlas, vídeos, consejos…) o ampliar la implicación de la Policía Local en esta misma cuestión.

 

Pero sobre todo IU reitera la necesidad de que, en coherencia con lo que se reclama en el informe de la Fundación Mapfre, se revise la peligrosidad de los pasos de peatones, semaforizados o no, uno a uno, desde la perspectiva de la movilidad de las personas mayores.  

 

 

 

 

Manuel Saravia

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