Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU reclama un “plan de ciudad” para Valladolid

El Grupo Municipal de Izquierda Unida propone al Ayuntamiento que organice los trabajos de elaboración urgente de un “plan de ciudad”, un instrumento de reflexión, análisis y propuesta que se considera absolutamente necesario en estos momentos.

EL PLAN DE CIUDAD

1. Idea y denominación.Aunque compartirá sin duda buena parte de la metodología y los contenidos de un “plan estratégico”, se considera preferible denominarlo “plan de ciudad” para significar y enfatizar las diferencias relativas al método de elaboración. Pues se propone un proceso que involucre a los distintos agentes del escenario político, económico y social de la ciudad, pero dando un especial protagonismo al desarrollo de “Encuentros Ciudadanos”, con presencia en calles y centros cívicos, promoviendo y facilitando la recogida de sugerencias, propuestas e iniciativas ciudadanas de cara a conformar el plan. Se quiere huir, por tanto, de la metodología típica del planeamiento estratégico, en que suele considerarse como participación pública lo que finalmente se reduce a reuniones de expertos. Sin excluir ese tipo de reuniones, no puede limitarse a ese tipo de ámbitos ni darles la preeminencia que suelen tener.

 

2. Vigencia. Se ha de promover el debate sobre la orientación de la ciudad y las prioridades de la acción pública a corto, medio y largo plazo. Se ha de trabajar sobre el “modelo de ciudad” (en todos los sentidos: modelo económico, social, urbanístico y cultural) que se necesita ahora y para el futuro próximo y a medio plazo, con una visión a largo plazo igualmente sólida. Pero hemos de reclamar un plan ambicioso y que, precisamente por eso, se centre en lo inmediato, en los años 2014 y 2015. No perder la visión del futuro largo, pero ser conscientes de que “para tiempos excepcionales, debe haber soluciones que también lo sean”, y que se centren en estos dos años.

 

3. Coste y equipo redactor.El plan se puede elaborar sin comprometer recursos económicos no presupuestados. Se propone realizarlo con técnicos del Ayuntamiento y con el presupuesto de las distintas áreas destinado a estudios, publicidad y propaganda, dietas, etc., que permitirá para organizar una oficina y poner en marcha los grupos de trabajo.

 

4. Contenido. Tras establecer los objetivos (partiendo de lo más sólido, los derechos), el trabajo constará, en principio, de tres partes. Primero, el análisis de la realidad, un diagnóstico de la actual situación y de cómo se ha llegado hasta aquí. Un estudio de evaluación y gestión de los resultados de todas las políticas públicas municipales (algo que siempre brilla por su ausencia). En segundo lugar, debatir, seleccionar y jerarquizar los ejes de la estrategia de ciudad. Y en tercer lugar, diseñar los proyectos de actuación.

 

 

 

5. Lo que no debe ser.Debe evitarse elaborar un texto vacuo, un documento de buenas intenciones que no se ejecute, que no se materialice. Siempre se corre ese riesgo: que sirva “de marca” a una ciudad, pero que no sea útil para la ciudadanía. De ahí la importancia de que sea asumido por la población, para lo que debería  poder resumirse en un conjunto muy reducido de “ideas fuerza”.

 

SU NECESIDAD, SU URGENCIA

 

1. Obsolescencia del “Valladolid hacia el 2016”. No existe ningún documento útil para estructurar la tarea política, precisamente cuando más falta hace. El plan estratégico denominado “Valladolid hacia el 2016” fue elaborado en 2006, en un contexto económico y social no sólo diferente, sino radicalmente distinto al actual. Se decía: “No sólo se alumbra una nueva ciudad, sino que cambiará la vida de todos nosotros”. Respecto a la juventud de hablaba de que el plan “contribuiría a la emancipación, facilitar el acceso al empleo, incrementar la participación, promover el ocio creativo y la igualdad de oportunidades”. Se presentaba como “un Proyecto de ciudad, más allá de las competencias municipales”. Y aunque en las bases de redacción del nuevo Plan General de Ordenación Urbana, actualmente en curso, se exige tomar como referencia el citado “Valladolid hacia el 2016”, la única planificación estratégica vigente en estos momentos es la del “Plan Estratégico de Turismo de Valladolid 2010-2014”.

 

2. Una Agencia inoperante, nula.Tampoco hay ningún organismo interno municipal que esté ejerciendo activamente esa labor. La Agencia de Innovación y Desarrollo, que nació con la intención de promover un trabajo de este tipo no ha desarrollado plan alguno desde su puesta en marcha. Por citar un caso sangrante, ni siquiera ha sido capaz de elaborar el Plan Anticrisis, tantas veces anunciado como desaparecido.

 

3. Unos datos sociales y económicos de enorme gravedad. Y tan distintos a los de hace sólo cuatro o cinco años, que exigen cambios profundos en las políticas, que deben jerarquizarse y priorizarse. La insuficiencia de las políticas hacen necesario contar con una referencia común que permita integrar los trabajos de las distintas áreas.

 

4. Un momento oportuno.Una de las mayores debilidades de la política actual municipal es la autocomplacencia, que impide afrontar la realidad como es. Las mayores amenazas se refieren a la pérdida de población joven y la potencial exclusión social de amplias capas de población. Sobre el empleo no hay retos ni perspectivas nuevas, ni en el Ayuntamiento ni en la Junta, donde solo esperan a que escampe. En Acción Social no se reacciona ante la nueva dimensión del desempleo, la pobreza y la exclusión, planteándose únicamente parches. Y en ese contexto dos asuntos reclaman atención. El primero, el protagonismo que debe tomar el Alfoz, la comunidad urbana que podría dar otra dimensión a la ciudad y el entorno y se va quedando en nada. El segundo, la reforma de la legislación del régimen local, que exige la reconsideración activa de los trabajos municipales. Pero sobre todo ello ha de destacarse la vitalidad de una ciudadanía que, cada vez más, quiere implicarse en la vida de la ciudad y en la resolución de los problemas.

 

5. Múltiples demandas de un plan de ciudad. Hay, además, un importante movimiento ciudadano y de asociaciones y entidades que reclama al Ayuntamiento que reaccione. Recientemente hemos ido viendo cómo algunas entidades y organismos vienen pidiendo expresamente la realización de un trabajo como el que aquí se propone. Concretamente, en las últimas semanas lo han dicho la Confederación Vallisoletana de Empresarios y la federación de asociaciones de comerciantes Fecosva. Pero en las hemerotecas se encuentran muchas más peticiones en este sentido en los últimos meses.

 

PRÓXIMOS PASOS

 

1. Una barrera inicial.Hay que señalar algunas dificultades para que se apruebe la elaboración del plan que proponemos. En primer lugar, la actitud del equipo de gobierno, que no ha dado ninguna muestra de reaccionar ante la nueva situación que vivimos. Se sigue con el mismo esquema de funcionamiento que antes, sin dar la cara ante las dificultades (oscurantismo sobre el soterramiento, recortes sociales), sin centrarse en los verdaderos problemas (empleo), y teniendo como interlocutores no al vecindario o a quienes están teniendo mayores dificultades, sino a determinados grupos de poder, que continúan siendo privilegiados en el acceso a la información y la decisión (por ejemplo, los promotores de suelo urbanizable).

 

2. Comisiones y consejos.Para superar la barrera antedicha intentaremos implicar al máximo número de agentes y actuar en diferentes frentes. Pediremos en las distintas comisiones y consejos la puesta en marcha, desde su ámbito, del plan de ciudad. Y lo reclamaremos igualmente en el Consejo Social.

 

3. Contactos con asociaciones y entidades.Propondremos a las asociaciones y entidades ciudadanas que apoyen esta petición. Enviaremos artículos de prensa e intentaremos difundir al máximo la propuesta. Recogeremos los puntos de vista de entidades, colectivos, asociaciones y personas para ir integrándolos en el proyecto, y presentaremos en todos los ámbitos la necesidad del Plan, de una nueva idea de ciudad.

 

4. El tono municipal. Un problema añadido se refiere a la actual coyuntura judicial. Pues el alcalde, y con él todo el ayuntamiento, están encerrados en sus líos judiciales. No parecen tener la cabeza para pensar en la estrategia de futuro. Sentencias desfavorables y muy importantes, de todo tipo y de múltiples juzgados. La capacidad de gestión del actual equipo, cuando se ha acabado el dinero fácil, parece definitivamente puesta está en entredicho.

 

 

Valladolid 19 de febrero de 2014

Grupo Municipal de Izquierda Unida

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