Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU presenta nueve alegaciones contra la ampliación de Vallsur

El Grupo Municipal de Izquierda Unida ha presentado ayer un escrito con 9 alegaciones a la “Modificación Puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valladolid, en el ámbito del Centro Comercial Vallsur”, aprobada inicialmente en el Pleno del pasado 8 de noviembre de 2013, y que pretende la ampliación del actual centro comercial sobre los terrenos ocupados por el aparcamiento público del Paseo de Zorrilla.

Uno de los rechazos de IU a la propuesta de Vallsur se basa en las evidentes carencias de estudio y análisis que presenta el documento aprobado. Por citar un aspecto llamativo, no hay un solo plano o imagen en que se vea el conjunto de la zona afectada, en que aparezcan los volúmenes del Paseo de Zorrilla, a un lado y otro de la avenida de Zamora y los de la Cañada Real y calle Somosierra al llegar al punto de cruce. Y si no se analizan los volúmenes existentes, mal se puede defender que el diseño urbano del ámbito mejora con la propuesta planteada. No hay ningún análisis adecuado del diseño urbano del área.

 

También se discrepa de la operación planteada porque afecta negativamente a una vía pecuaria (la Cañada Real de las Merinas), cuyo trazado se distorsiona y maltrata con el único objetivo de beneficiar a la empresa comercial. La oposición de IU se justifica, a su vez, en la injusticia manifiesta de la nueva asignación de aprovechamientos, que beneficia en exclusiva a una empresa pero olvida al conjunto de agentes (públicos, pero también privados) que han intervenido en la configuración urbanística el área. Pues, no conviene olvidarlo, se pretende actuar en una zona consolidada (una zona “derivada de desarrollos urbanísticos perfectamente consolidados”, como se reconoce en la página 47 de la memoria), construida hace pocos años con la participación, cesiones y esfuerzos de numerosos agentes que ven cómo uno de ellos, Vallsur, amplía su espacio y volumen, por interés propio, a costa de los demás.

 

Obviamente estas modificaciones supondrán, de llevarse a cabo, algunos ingresos para el Ayuntamiento: sólo faltaba que no fuese así, cuando se implican suelos públicos, se hacen edificables parcelas de espacio libre y se transforman en no edificables otras que hasta ahora lo son, y se actúa no sólo en el ámbito inmediato, sino también en parcelas alejadas cientos de metros. Sólo faltaba que se incumpliese la legislación urbanística para que ni siquiera tuviesen que abonar lo preceptivo. Pero ¿estamos dispuestos a que pueda aumentarse el volumen de cualquier edificio o parcela de zonas consolidadas de la ciudad, si abonan un canon por el nuevo aprovechamiento que soliciten? ¿Estamos dispuestos a dar carta de naturaleza a este tipo de operaciones complejísimas, de “ingeniería urbanística”, para volver al urbanismo más negro del todo vale, siempre que se pague lo que sea (que siempre es escaso), a costa de toda racionalidad urbanística? Pues la empresa privada Vallsur se beneficia, en exclusiva, de los suelos públicos, con la única supuesta ventaja para la ciudad, de la mejora de la imagen en ese punto (no demostrada en absoluto, y que probablemente acabe consistiendo en un empeoramiento del diseño urbano de la zona).

 

Pero la oposición de IU se centra, además, en las ya conocidas posiciones de IU a favor del pequeño comercio de proximidad frente al crecimiento desmesurado de las grandes superficies comerciales. Y al rechazo a este tipo de propuestas por su impacto negativo sobre el empleo. En efecto, se habla de “la escala comarcal del proyecto urbano”, pero no hay, en la memoria de la propuesta, ningún estudio del comercio en la ciudad y el entorno que permita argumentar la necesidad de ampliar la superficie comercial existente en Vallsur. Un estudio que sería absolutamente imprescindible, si se tiene en cuenta la enorme ratio que tiene Valladolid de superficie de centros comerciales y grandes superficies por habitante. El desequilibrio de este tipo de equipamientos, respecto al pequeño comercio instalado en la calle, es palpable. Valladolid cuenta con la ratio de superficie de centro comercial por habitante más alta de todo Castilla y León. Una ratio superior en casi en 50 m2 por cada mil habitantes con respecto la media española. Y con los desarrollos comerciales ya aprobados y previstos (Santos Pilarica, Ciudad de la Comunicación, Viapark, San Juan Valdezoño, Vialia, etc.) la superficie media se situará en valores por encima de los que ostentan las grandes ciudades como Madrid o Barcelona.

 

En la memoria de la modificación del PGOU se alude a “generación de empleo y actividad empresarial que implementará”. Pero en ningún momento se analiza cómo podría contribuir esta actuación a la mejora del empleo en la ciudad. Pues es conocido el enorme impacto de los centros comerciales sobre la actividad del pequeño comercio de proximidad, situado en las calles de la ciudad, y hay estudios que concluyen que su implantación o desarrollo acaba destruyendo más empleo del que pueda crear, como atestiguan algunos estudios (de Vivas o Neumark), ya citados en anteriores ocasiones, que concluyen que por cada puesto de trabajo creado por una gran cadena en un municipio se destruían 1,5 puestos de trabajo en los negocios preexistentes.

 

Manuel Saravia 

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