Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU propone una campaña municipal contra la desidia y por el cuidado del espacio urbano

El Grupo Municipal de Izquierda Unida pedirá una actuación coordinada de las concejalías de Urbanismo, Desarrollo Sostenible, Movilidad y Presidencia para poner en marcha una campaña municipal contra la desidia y por el cuidado del espacio urbano, en la que se promuevan actuaciones para evitar la imagen de la negligencia (relojes públicos que están parados, fuentes que no dan agua, farolas, papeleras o bancos rotos, tapias o fachadas ruinosas, basura sin recoger, malas hierbas sin segar, pintadas sin limpiar, andamios que se eternizan y, en general, casos de mantenimiento manifiestamente deficiente) y conseguir que las cosas estén y funcionen como deberían.

 

IU ofrece un listado inicial de ejemplos para poner de manifiesto la conveniencia de una actuación pública como la que se reclama. Bien entendido que no se va a tratar en ella de la necesidad de instalar más fuentes, más bancos o más luz; que no se plantea ahora (ya habrá tiempo de hacerlo) la mejora o ampliación de ningún servicio. Que ni siquiera hablamos en este momento de la indiscutible necesidad de promover la ocupación de locales o edificios vacíos. Pueden ser necesidades urgentes y graves, pero que se han ido proponiendo, y se volverán a proponer en actuaciones paralelas a la que ahora planteamos. Que reclama simplemente una revista general de la ciudad para cuidar lo que tenemos y evitar que el descuido o el abandono acaben haciéndose fuertes.

 

Actuar, por tanto, sobre esos andamios que acumulan escombros y basuras (esquina del Lucense, calle Dos de Mayo, calle Zúñiga, etc., por citar sólo algunos). Sobre las tapias o fachadas mal conservadas, que ofenden a la vista (un ejemplo: Duque de Lerma: otro: calle Saturno; otro más: el cierre del ferrocarril en la calle de la Vía o en la calle Seo, etc.). Sobre ruinas eternas (como la del chalet de Parquesol o las de Farnesio). Arreglar esas fuentes que no dan agua (como ese caño de la calle Estación o los de la fuente central de la plaza del Caño Argales). Esas farolas sin luminaria o que no da luz. Sanear algunas plantas deterioradas y sustituir árboles muertos o moribundos (como alguno del Instituto Santa Teresa, en Mirabel). Reparar pistas impracticables. O aceras con el pavimento levantado. Retirar anuncios de obras extemporáneos (como el del acceso a Cardenal Torquemada, sobre la primera fase de la rehabilitación, concluida hace años). Repintar la señalización del suelo que ya no se ve. Eliminar basuras casi permanentes (como en la cuesta del Tomillo). Arreglar algunos bancos rotos y juegos infantiles inservibles. Actuar sobre medianeras que da pena verlas. Eliminar pintadas molestas. Modificar pasos de peatones que no tienen salida (como el de Puente Duero en la cañada de Valdestillas). Quitar las tachaduras de rótulos que impiden leerlos. Desplazar señales de tráfico que obligan a bajar de la acera. Cerrar solares peligrosos (como en Los Santos-Pilarica). Corregir la imagen de los parches, las tablas levantadas, las jardineras rotas o los restos de los caballos de la policía en el puente de la Rábida. Etcétera.

 

 

 

Se trata, por último, de intentar poner en hora y en marcha los relojes públicos de la ciudad que se encuentran parados o a deshora. Pues pocos símbolos son tan expresivos como un reloj detenido. Requerir al Ayuntamiento para que arregle el reloj del Centro cívico de la Plaza Carmen Ferreiro, en San Pedro Regalado (destrozado, ni siquiera asoma ya por el hueco circular que lo alojaba), y que ponga en hora el del Mercado del Campillo (marca la hora con diez o doce minutos de retraso). Promover que se pongan en marcha los relojes públicos de la estación de autobuses (situado a la derecha del acceso principal, en la calle del Puente Colgante, parado desde hace años a las 9,05 h), el del edificio de esquina entre Montero Calvo y Duque de la Victoria (pajarado a las 9 menos cuarto), y el de la estación de la Esperanza (en el viejo andén, detenido a las 11,30 h). Procurar que algunos propietarios particulares hagan lo posible por que los relojes de sus inmuebles dejen de obedecer a Lucho Gatica (“reloj, no marques las horas”) y se pongan al día y a la hora (así, el del edificio de esquina entre Duque de la Victoria y Constitución, sobre la oficina de Banesto, parado a las 4,32 h; o el escultórico del Pasaje Gutiérrez, parado a las 8 menos cuarto; o el del edificio de esquina entre Torrecilla y Cadenas de San Gregorio; detenido a las 6,20 h). O incluso conseguir que las manecillas del de la Federación Regional de Municipios y Provincias simplemente se vean: ¿es pedir mucho?

 

IU pedirá la elaboración de un informe completo del estado actual de mantenimiento del espacio urbano, indicando el detalle de las intervenciones necesarias. Porque las fuentes deben dar agua, los relojes dar la hora y las cosas públicas han de estar atendidas y en funcionamiento.

 

Manuel Saravia

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