Izquierda Unida Valladolid - Ciudad

IU pide al Ayuntamiento que actúe frente a la reforma del sistema eléctrico que puede agravar la pobreza energética de los hogares más vulnerables

El Grupo Municipal de Izquierda Unida ha presentado una moción crítica con el anteproyecto de Ley de Reforma del Sistema Eléctrico, remitido a las Cortes para su tramitación urgente, al objeto de que sea debatida en la Comisión de Presidencia, Movilidad, Seguridad y Desarrollo Sostenible que se celebrará mañana, 28 de noviembre. En la moción se pide mostrar el rechazo de la Corporación al citado anteproyecto, que el Gobierno respete los compromisos adquiridos en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, impulso de las energías renovables y ahorro energético; y que el propio Ayuntamiento impulse al máximo la eficiencia, el ahorro y las renovables en el ámbito de sus competencias.

 

Se critica, en consecuencia, el proceso de profundos cambios normativos agrupados en la denominada Reforma Energética, en primer lugar por haberse realizado sin participación de los afectados (ni la ciudadanía, ni las administraciones, ni los consumidores ni las empresas del sector), y en segundo por llevarse a cabo en muy pocos meses, cuando se trata de modificar una ley vigente en los últimos 16 años.

 

Se critica por lo que afecta directamente al Ayuntamiento y a la ciudad de Valladolid. Primero, porque va a suponer una fuerte y nueva subida –ya lo hecho en un 60% en los últimos 5 años- del precio de la electricidad (al aumentarse el término fijo de la misma) que afectará todavía más a los hogares más vulnerables, agravando la pobreza energética, que se estima sufre ya un 10% de la población. Segundo, porque esa misma subida va a afectar de forma muy importante a los presupuestos municipales, de los que supone una parte muy relevante que ahora se verá sujeta a periódicos ajustes, previsiblemente al alza, que permitirá incluso a las compañías eléctricas comercializadoras cortar el suministro eléctrico de servicios esenciales como bomberos, centros sanitarios, colegios, etc.

 

Y tercero, porque va a tener un impacto negativo sobre la actividad económica del municipio, ya que mantiene la moratoria en la construcción de nuevas plantas renovables, reduciendo la retribución en las existentes y bloqueando el autoconsumo (con un peaje sobre la generación que no se ha realizado en ningún otro país del mundo), lo que supone la destrucción de empleos vinculados directa o indirectamente al sector, la pérdida de inversiones, la reducción de la recaudación asociada al desarrollo de nuevas instalaciones o el aumento de costes a pequeños comerciantes e industrias por el aumento de las tarifas.

 

Además, con las nuevas medidas no se impulsa la lucha contra el cambio climático desde el sector de la generación de electricidad, que en 2012 fue el que más contribuyó con un 23,5% del total a las emisiones de CO2. La Comisión Europea ya ha manifestado su preocupación por la amenaza que supone la política eléctrica del gobierno en el cumplimiento de estos compromisos.

 

IU pidió, en la última reunión del Consejo de la Agenda Local 21 del 30 de julio de 2013, un informe sobre el impacto de estas medidas en la política medioambiental del Ayuntamiento (y de sociedades con mayoría municipal, como Mercaolid), especialmente en el Plan de Acción para la energía sostenible, que hasta el momento no ha sido presentado.

 

Manuel Saravia

Información adicional