Izquierda Unida Valladolid

IU participó en la Cadena Humana por el Empleo Digno y la Renta Básica

Izquierda Unida participó este domingo en la cadena humana que unió la Plaza Madrid, desde el edificio de Hacienda, con la Plaza de Poniente, frente a la Oficina del INEM. A partir de las 12,00 horas y organizada por la Asamblea Ciudadana de Valladolid en la que se integra Izquierda Unida la ciudadanía de Valladolid tomó las aceras de la ciudad en una soleada mañana para exigir empleo digno o renta básica para todas las personas de nuestro país. Muchos de los participantes iban identificados con chalecos reflectantes y portaban algunos carteles alusivos a los temas de la protesta. La concentración inicial tuvo lugar en la Plaza Madrid, desde donde se fué desplegando para llenar las calles del centro de Valladolid de una protesta pacífica y reivindicativa que era, a su vez, previa a todas las actividades que tendrá lugar con motivo de las Marchas de la Dignidad 22M a Madrid a su paso por la provincia vallisoletana. Los manifestantes que sorprendieron a muchos paseantes que se encontraban en los lugares por los que iba pasando la marcha coreaban consignas como "Somos personas, no mercancía", "Queremos de una vez llegar a fín de mes" o "Si ahora no te proteges, después no te quejes".

La marcha, muy colorida y alegre, concluyó pasadas las 13,00 horas en la Plaza de Poniente, donde el portavoz de la Asamblea Ciudadana de Valladolid leyó el manifiesto preparado para la ocasión y que es el siguiente:

MANIFIESTO ASAMBLEA CIUDADANA DE VALLADOLID. INICIATIVA POR LA RENTA BÁSICA Y EL TRABAJO DIGNO (VALLADOLID, 23 FEB 2014)

Amigas y amigos, estamos cerrando esta cadena humana con el presente manifiesto. Supone un honor para la clase trabajadora y para la ciudadanía vallisoletana poder lanzar al aire que estamos luchando juntos en contra de las políticas neoliberales y a favor de la dignidad humana. Es una alegría constatar que después de muchas reuniones, debates y preparativos, un conjunto de 17 movimientos sociales, sindicales y políticos y, sobre todo, de ciudadanos indignados, hemos podido convocar en nombre de todos, es decir, en nombre de lo que quisiera ser la ASAMBLEA CIUDADANA DE VALLADOLID, esta manifestación de unidad y de protesta contra el paro y contra todas las opresiones que una clase poderosa está ejerciendo contra los excluidos de nuestra ciudad, de nuestro país y, por extensión, de toda la humanidad.

Alzando el grito de los explotados. Viviendo el clamor de la historia contra la pobreza y la exclusión. Somos la voz de la rebeldía. Somos la conciencia de quien se sabe mayoría. Queremos construir una sociedad más justa. Queremos decir al mundo que es posible la convivencia social. Deseamos agradecer a tantos militantes su contribución y su esfuerzo por levantar, a lo largo de la historia, los pilares de la honradez y de la ética humana, de la amistad y de la concordia entre hombres y mujeres, ente etnias y culturas. Gracias a quienes nos habéis enseñado con el ejemplo, con vuestra generosidad e, incluso, con la entrega de vuestras vidas, perseguidas y maltratadas, que aún es posible conquistar la voz y hacer oír a quienes siguen persiguiendo a las multitudes, que estamos aquí, firmes y en pie.

Somos conscientes de ser la sociedad civil en lucha. Sabemos que para ganar la batalla del “vivir bien” hemos, en primer lugar, de construir la unidad. La unidad de todos los que sienten el sufrimiento de la gente. Esa unidad que anhelamos simbolizar en esta ASAMBLEA CIUDADANA DE VALLADOLID, la que hoy nos convoca y la que hoy nos pide seguir juntando nuestras fuerzas en contra de los desahucios, de la estafa, de la mentira, de la corrupción, de los recortes, del paro, de la falta de servicios sociales, de la privatización de la enseñanza y de la salud, de la precariedad y marginación, de los despidos laborales, de la deuda ilegítima, de la imposición de leyes contra el aborto, de la banca usurera y aprovechada, de la infancia maltratada, de la violencia de género y estructural, en contra, finalmente, del asesinato de inmigrantes ante tantos muros de contención.

Nos duelen esos cerca de 6 millones de parados, esos más de ciento un mil desahucios durante el 2012, esos más de 10 millones de hogares sin ingresos, ese 38% de población en riesgo de pobreza. Y por eso hemos salido a la calle, junto al tren de la libertad, el 31 de enero; por una Escuela Pública el 1 de febrero; contra el paro y la exclusión social, el 2 de febrero. Por eso mismo, nos hemos juntado a reflexionar, en sendas conferencias, el 14 y el 21 de este mes. Y también por este repudio de la injusticia cerraremos filas junto a los que marcharán a Madrid en busca de la dignidad, el 22 de marzo. Queremos ser una piña que aglutine y no separe. Somos la ASAMBLEA donde todos los luchadores tienen plaza. Somos LA MAYORÍA que quiere organizarse, sin desperdigarnos, sin derrochar los sacrificios, multiplicando la eficacia de nuestros esfuerzos.

Y seguimos, amigas y amigos. Seguimos el renglón de la victoria. Ahora toca la RENTA BÁSICA. El viernes la estudiamos en el aula Mergelina, hoy la hemos gritado. Ahora la proclamamos no sólo como una simple ayuda económica, sino como un instrumento de transformación social, como una herramienta de libertad. Un arma individual, universal e incondicional, capaz de:

1. Redistribuir la riqueza.

2. Mejorar los estratos más vulnerables de la sociedad, sobre todo el de aquellos que se encuentran al límite del no acceso al empleo.

3. Incrementar la capacidad de negociación del trabajador, por la eliminación del factor necesidad que imposibilita la libertad.

4. Perfeccionar las condiciones de los trabajos más desagradables.

5. Ahorrar en costes administrativos de vigilancia; ya que, al encontrar trabajo, no se pierde la RBU, con el consiguiente probable descenso del trabajo ilegal.

6. Redistribuir el trabajo, permitiendo la elección de cuánto tiempo se destina al trabajo remunerado.

7. Y lo más importante, la Renta Básica es capaz de fomentar la libertad de elección y consecuentemente la igualdad entre las personas.

Apoyamos desde aquí a los estudios que organizaciones como Baladre, la Plataforma Extremeña contra la exclusión Social y los Campamentos Dignidad están llevando a cabo. Deseamos éxito a la “Iniciativa Legislativa Popular por una Renta Básica”, presentada en el Congreso de los Diputados el 15 de enero de 2014.

Una RENTA BÁSICA que, lejos de servir para mantener vagos, como critican quienes desean conservar su riqueza y la esclavitud de los parados, elimina el estigma del paro, del pensionista y de la pobreza. Una RENTA BÁSICA que no desincentiva la búsqueda de empleo, sino, por lo contrario, contribuye a la emancipación de las mujeres, ayuda a salir de la crisis, es económicamente viable y hace imprescindible una añorada reforma fiscal.

Compañeras y compañeros, la ASAMBLEA CIUDADANA DE VALLADOLID es un ideal hacia el cual tendemos los habitantes de esta ciudad. No sólo somos los que estamos aquí, somos todos los que empujéis desde ahora en adelante. Es de todos. No es de nadie. Todos tenemos voz y palabra en ella. No se exigen carnets ni filiaciones. Se requiere, eso sí, temple y coraje contra la indecencia. Se requiere sentido común e ilusión por construir el proyecto de la igualdad y de la justicia. Necesitamos todas las manos no manchadas por la corrupción y dispuestas para elaborar el edifico de la paz social, de la amistad entre paisanos y de la solidaridad con quienes padecen más que uno mismo.

POR LA RENTA BÁSICA. - CONTRA EL PARO DENIGRANTE.

HACIA LA ASAMBLEA CIUDADANA DE VALLADOLID.

CON LA MARCHA DE LA DIGNIDAD HACIA MADRID.

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